miércoles, 20 de junio de 2012

ESPAÑOL 4


La poesía española desde 1936. La poesía en los años cuarenta y cincuenta

La poesía de los años cuarenta desarrolla fundamentalmente dos tendencias: una esteticista, la poesía arraigada, y una poesía desarraigada, disconforme con la realidad del momento, germen de la poesía social de la década siguiente.
  • La poesía arraigada representa en cierto modo una actitud de conformidad; se centra en temas intemporales alejados de la realidad del momento (la familia, la patria, la religión, el amor o el paisaje) y propugna una vuelta a las formas clásicas (el soneto, la décima, etc.). La actividad de estos poetas, que cuidan especialmente la pureza de la forma, se desarrolla alrededor de dos revistas: Escorial y Garcilaso, en las que se genera una poesía de inspiración petrarquista.
    Los autores más destacados de esta tendencia son Luis Rosales, autor de La casa encendida (1949), y José García Nieto, aunque dentro de la poesía arraigada también se puede incluir parte de la obra de Gerardo Diego, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo o José Antonio Muñoz Rojas.
  • Frente a esa postura, la poesía desarraigada manifiesta su angustia ante una realidad inhóspita, incapaz de ofrecer consuelo; en estos poetas se perciben también las primeras manifestaciones de protesta que marcarán la década siguiente. Sus poemas hablan de las miserias sociales, de la injusticia, de la hostilidad de la existencia. El hombre se presenta como un ser desvalido en el caos y la crudeza del mundo. Es una poesía de estilo directo y sencillo que está dominada por un tono angustiado. La religiosidad está también presente en las obras de estos autores, pero asociada ahora con la duda o con la desesperada interrogación a Dios sobre el sentido del dolor humano. 

    En la constitución de esta corriente tuvieron una importancia decisiva los libros de dos autores que actúan como puente entre la generación del 27 y los nuevos poetas. Estos libros son Sombra del Paraíso, de Aleixandre, e Hijos de la ira, de Dámaso Alonso, publicados en 1944. En la línea de la poesía desarraigada destacan también los primeros libros de Gabriel Celaya y el Blas de Otero de Ángel fieramente humano (1950) y Redoble de conciencia (1951). En la órbita de la revista Espadaña, que propone una poesía cercana a los problemas humanos, escriben autores como Victoriano Crémer y Eugenio de Nora.
Junto a estas dos principales tendencias, en los años cuarenta se desarrollan otras corrientes poéticas, como la que surge en torno a la revista Cántico, influenciada por San Juan y por los poetas del 27, especialmente por Cernuda. Se caracterizan por el refinamiento formal, el intimismo y un gusto por la expresión barroca.
Así también, destaca en estos años la poesía del postismo (postsurrealismo), que se centra en el poder creador de la imaginación y en la importancia del humor en la obra literaria. Su mayor representante es Carlos Edmundo de Ory, y en relación con este movimiento se encuentra también parte de la obra de Gloria Fuertes, Juan Eduardo Cirlot o Ángel Crespo.
En esta época se encuadra también la obra de autores como Miguel Labordeta, Manuel Álvarez Ortega o Francisco Pino.
La poesía desarraigada deriva hacia una corriente de poesía socialcaracterizada por los siguientes rasgos:
  • Sin olvidar la preocupación existencial de los desarraigados, denuncia las desigualdades sociales y la falta de libertades políticas. El tema de España adquiere de nuevo una enorme importancia.
  • Sitúa al hombre en el centro de su interés, intenta acercarse al otro, al cual le transmite una llamada solidaria.
  • La actividad poética se concibe como una herramienta capaz de transformar la realidad. Es una poesía que rechaza el puro juego formal destinado al recreo de una minoría intelectual.
  • Emplea un lenguaje sencillo, coloquial, que tiende a lo narrativo y que en ocasiones está próximo a la prosa.
  • Estos rasgos estilísticos derivan de una voluntad de comunicación amplia, de la intención de hallar un público mayoritario y una comprensión de su mensaje.
En oposición, pues, a la poesía selecta dirigida a minorías tal como la concebía Juan Ramón Jiménez, se busca en estos tiempos una literatura cuyo destinatario sea «la inmensa mayoría», expresión acuñada por Blas de Otero y que da título a uno de los poemas incluidos en su libro Pido la paz y la palabra. La concepción del arte como una herramienta para cambiar el mundo implica la necesidad de llegar a todos.
Los principales precursores de la poesía social en España habían sido Miguel Hernández y los poetas hispanoamericanos César Vallejo y Pablo Neruda.
Los dos poetas más destacados de la poesía social son Blas de Otero y Gabriel Celaya. Mención aparte merece la figura de José Hierro, cuya poesía presenta, en un primer momento, muchos puntos de contacto con esta corriente.
  • Blas de Otero (Bilbao 1916-Madrid 1979). Entre sus libros de poesía social destacan Pido la paz y la palabra (1955) yQue trata de España (1964).
    Otero cultivó en sus primeras obras una poesía existencial, influida por la mística de San Juan de la Cruz. El autor sufre una profunda crisis ideológica que ocasionará una importante evolución en su poesía. Su producción, caracterizada por una gran maestría en el empleo de la lengua, camina desde una etapa inicial de inspiración religiosa (Cántico espiritual, 1942) a una tendencia desarraigada que desemboca finalmente en una poesía de inspiración político-social cuyo interlocutor es España, hacia la que el poeta muestra sentimientos de amor y repudio.

FISICA 4


Energía cinética

En física, la energía cinética de un cuerpo es aquella energía que posee debido a su movimiento. Se define como el trabajo necesario para acelerar un cuerpo de una masa determinada desde el reposo hasta la velocidad indicada. Una vez conseguida esta energía durante la aceleración, el cuerpo mantiene su energía cinética salvo que cambie su velocidad. Para que el cuerpo regrese a su estado de reposo se requiere un trabajo negativo de la misma magnitud que su energía cinética. Suele abreviarse con letra Ec o Ek (a veces también T o K). 

Energía potencial

En un sistema físico, la energía potencial es energía que mide la capacidad que tiene dicho sistema para realizar un trabajo en función exclusivamente de su posición o configuración. Puede pensarse como la energía almacenada en el sistema, o como una medida del trabajo que un sistema puede entregar. Suele abreviarse con la letra \scriptstyle U o \scriptstyle E_p 
Más rigurosamente, la energía potencial es una magnitud escalar asociada a un campo de fuerzas (o como en elasticidad un campo tensorial de tensiones). Cuando la energía potencial está asociada a un campo de fuerzas, la diferencia entre los valores del campo en dos puntos A y B es igual al trabajo realizado por la fuerza para cualquier recorrido entre B y A.


Conservación de la energía

La ley de la conservación de la energía constituye el primer principio de la termodinámica y afirma que la cantidad total de energía en cualquier sistema físico aislado (sin interacción con ningún otro sistema) permanece invariable con el tiempo, aunque dicha energía puede transformarse en otra forma de energía. En resumen, la ley de la conservación de la energía afirma que la energía no puede crearse ni destruirse, sólo se puede cambiar de una forma a otra, por ejemplo, cuando la energía eléctrica se transforma en energía calorífica en un calefactor. Dicho de otra forma: la energía puede transformarse de una forma a otra o transferirse de un cuerpo a otro, pero en su conjunto permanece estable (o constante) 
File:Newtons cradle animation book.gif

Energía mecánica

La energía mecánica es la energía que se debe a la posición y al movimiento de un cuerpo, por lo tanto, es la suma de las energías potencial y cinética de un sistema mecánico. Expresa la capacidad que poseen los cuerpos con masa de efectuar un trabajo 

Conservación de la energía mecánica

La energía se conserva, es decir, ni se crea ni se destruye. Para sistemas abiertos formados por partículas que interactúan mediante fuerzas puramente mecánicas o campos conservativos la energía se mantiene constante con el tiempo:
E_{mec} = E_c + E_p + E_e = \mbox{cte.}\,.
Donde:
E_c\,, es la energía cinética del sistema.
E_p\,, es la energía potencial gravitacional del sistema.
E_e\,, es la energía potencial elástica del sistema.
Es importante notar que la energía mecánica así definida permanece constante si únicamente actúan fuerzas conservativas sobre las partículas. Sin embargo existen ejemplos de sistemas de partículas donde la energía mecánica no se conserva

Choque (física)

El choque se define como la colisión entre dos o más cuerpos.
Un choque físico o mecánico es percibido por una repentina aceleración o desaceleración causada normalmente por un impacto, por ejemplo, de una gota de agua, aunque también una explosión causa choque; cualquier tipo de contacto directo entre dos cuerpos provoca un choque. Lo que mayormente lo caracteriza es la duración del contacto que, generalmente, es muy corta y es entonces cuando se transmite la mayor cantidad de energía entre los cuerpos.
Un choque suele medirse con un acelerómetro. Esto describe un choque de pulso, como una parcela de aceleración en función del tiempo. La aceleración se puede tomar en unidades de metro por segundo al cuadrado. A menudo, por conveniencia, la magnitud de un choque se mide como un múltiplo de la aceleración de la (gravedad), g, que tiene un valor de 9,80665 m.s-2 a nivel del mar. Así, un choque de "20g" es equivalente a aproximadamente 196 m/s2. Un choque puede ser caracterizado por la aceleración máxima, la duración y la forma del pulso de choque (la mitad seno, triangular, etc.)